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Gaman

El arte japonés de afrontar e internalizar el sufrimiento con dignidad. Una lección de resiliencia desde Hiroshima y Nagasaki.

Javier Coindreau · 5 feb 2026 · 2 min de lectura

Gaman

Visité Hiroshima y Nagasaki esta primavera. Impresionante lugar de resiliencia y antifragilidad, de calma reflexiva. Hoy en esas ciudades se recuerda una tragedia indecible con paz, respeto y visión de futuro.

Le pregunté a algunos locales cómo se sentían con respecto a los Estados Unidos al recordar la guerra y las bombas atómicas. En general, todos lo recuerdan con perdón y aprendizaje. Pero dos respuestas me tocaron el alma.

Una señora en Hiroshima me dijo: "no despreciamos a los estadounidenses, despreciamos la guerra." Otra persona en Nagasaki me dijo: "todos sufren en la guerra, lo importante es cómo respondemos a ese sufrimiento." Una postura sólidamente estoica.

El arte de Gaman

Estas conversaciones me recordaron el concepto japonés Gaman [Gá-man]. No tiene traducción directa: es el arte creativo de afrontar e internalizar el sufrimiento con dignidad.

Gaman significa entereza, paciencia imperturbable y firmeza ante la adversidad, ante lo que no se puede cambiar, aceptando el sufrimiento y siguiendo en la lucha con honor. Es un término que transmite renuncia a la queja, paciencia y adaptación a la realidad sin lamentarse, por difícil que sea. El arte de Gaman refleja a una sociedad con fortaleza de carácter, temple y perseverancia.

He visto pacientes en mi práctica clínica que enfrentan los retos de su padecimiento con este espíritu, con entereza, con un optimismo en acción que me resulta inspirador. Y pienso que sin duda la relación médico-paciente tiene el poder de magnificar este efecto o al menos de iniciarlo.

Me gusta el concepto de Gaman. Deberíamos aprenderlo, vivirlo, contagiarlo.