El sueño es la intervención más poderosa y más subestimada en medicina de longevidad. Descubre en menos de 2 minutos qué tan bien (o mal) está protegiendo el tuyo tu salud a largo plazo.
La ciencia detrás del sueño
Mientras duermes, tu cuerpo ejecuta procesos biológicos que no ocurren en ningún otro momento. Cuando el sueño falla, todo esto falla en cascada.
Se activa durante el sueño y limpia proteínas tóxicas como beta-amiloide, asociada al Alzheimer.
Se libera en pulsos durante el sueño profundo, reparando tejidos y manteniendo masa muscular.
Consolida memoria inmunológica, esencial para tu defensa frente a infecciones y enfermedades.
Los extremos protectores de tu ADN se mantienen o se acortan según la calidad de tus ciclos de sueño.
El test
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Mientras tanto
Sin necesidad de estudios, hay intervenciones con evidencia sólida que mejoran marcadores objetivos en 4 semanas en la mayoría de las personas.
Exposición directa los primeros 30 minutos. Esto ancla tu ritmo circadiano más que cualquier suplemento.
Última comida al menos 3 horas antes de dormir. Mejora la profundidad del sueño y la digestión nocturna.
Mantén tu cuarto entre 18-19°C y completamente oscuro. La temperatura es señal circadiana clave.
Mismo horario incluso fines de semana. Varía la hora de acostarte si es necesario, pero no la de despertar.
O lentes con filtro de luz azul si es inevitable. La luz azul suprime tu producción natural de melatonina.
Si llevas meses con sueño fragmentado, despertando cansado a pesar de dormir suficiente, o sospechas que tu sueño está afectando tu rendimiento, peso o estado de ánimo, es momento de medirlo objetivamente.
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